Antes de empezar: como entender el dibujo (2)

26 Feb

Me gustaría hablarte de un consejo que cambió mi forma de ver el dibujo, algo increíblemente valioso que, si bien puede ser difícil de “ver” al principio, te ayudará muchísimo a empezar a entender la forma y volumen de las cosas, te servirá para dibujar en tres dimensiones y no dibujos planos.

¿Cuál es la diferencia entre un dibujo plano y un objeto en tres dimensiones?

Como puedes ver arriba, un dibujo plano es todo aquel que representa un objeto pero no tiene en cuenta ni la perspectiva desde la que lo estamos observando, ni el volumen que tienen sus formas, ni la textura que poseen sus superficies. Un dibujo plano es aquel que parece que lo han pegado en el papel como si de una pegatina se tratase, es el típico boceto que solíamos hacer en clase cuando queríamos dibujar a nuestro personaje favorito, lo dibujábamos siempre de la misma manera e intentar “girarlo” para dibujar el perfil era una pesadilla. Un dibujo plano no es algo con profundidad que puedas imaginarte en tres dimensiones, es como una estampa, como algunos logos o iconos gráficos.

Imagínate que tuvieses varios cromos o pegatinas con formas geométricas y uno de ellos, el cuadrado, fuera la imagen de una caja con un círculo dibujado en ella (imagina la caja como si la tuvieses en frente y solo vieses una de sus caras). Si te piden que dibujes una caja eso es exactamente lo que haces, dibujar un cuadrado porque las cajas son cuadradas. Correcto. Ahora trata de pensar en esta caja/pegatina como si en realidad pudiésemos despegarla o moverla. Intenta rotar la “caja” en tu cabeza. El dibujo número 1 es lo que veríamos si rotásemos las cajas que dibujan los niños, es decir, los planos cuadrados:

Haz click en la imagen para agrandar

Ahora fíjate en el dibujo 2. ¡Pero si es una caja otra vez! Y aun así, hay algo en ella que la hace mucho más real y verosímil. Podemos imaginar cómo se verían sus distintas caras si la rotásemos, porque tiene profundidad, está dibujado en perspectiva y tiene en cuenta la forma y el volumen de una caja cuadrada (no es un cuadrado exacto porque estos bocetos los he hecho en 2 minutos y sin regla, pero lo importante es la idea). Imagínate ahora que cogemos este dibujo y lo llevamos a un tercer nivel de “realismo”. Observa ahora el dibujo número 3:

Esta vez, además de tener en cuenta la perspectiva y el ángulo desde el que vemos la caja, es mucho más fácil imaginar que es un objeto real debido a la textura, al cambio de tonos según la luz incide sobre él, etc. Sigue siendo una simple caja, lo sé,  pero se acerca bastante más a la realidad.

Sé que esto suena muy básico pero a mí al principio me costó visualizarlo.

Los dibujos 2 y 3 siguen las mismas reglas fundamentales y por eso son verosímiles, porque responden a cómo los objetos se ven de verdad, a cómo los percibimos. Mirarlos te da la sensación de que son objetos con masa y que existen en el papel. Incluso aunque el dibujo 3 está más “trabajado”, el número 2 también es medianamente correcto pues es una representación creíble de una caja situada en distintas posiciones y posee tres dimensiones.

Todo esto es debido a que en ambos casos se ha tenido en cuenta la forma, la forma real de los objetos y cómo la percibimos. Si rotases una caja que tienes delante no verías el dibujo número 1, sino algo parecido a los dibujos 2 y 3, es decir, conforme la girases verías su forma en profundidad, te darías cuenta de que es un objeto que ocupa espacio y tiene largo, ancho y alto.

Ejercicio

Es cierto que visualizar las dimensiones y formas de un objeto en tres dimensiones requiere práctica y atención, pero, para ayudarte en el camino, existe una técnica infalible para empezar a entender esas formas de las que hablamos. Esto es algo que leí en el libro Drawing Manual (en inglés), escrito por el dibujante profesional – y genio – Glenn Vilppu. Tuve la suerte de encontrarlo en la biblioteca y debo decir que es una maravilla.

En este caso, para enseñar a ver y describir la forma de las cosas, Vilppu hace referencia a un consejo que una vez le dio uno de sus profesores, un consejo muy divertido. El instructor les pedía a los alumnos que imaginasen la punta de su lápiz como si fuese una hormiga que se arrastra lentamente sobre la superficie de los objetos.

Sí, has leído bien, una hormiga. Puede parecerte una idea infantil, pero una vez que veas a qué me refiero, te darás cuenta de cuánta sabiduría y simpleza encierra la idea. Es simplemente brillante. Una de las mejores explicaciones que he escuchado nunca, sencilla pero aplastante cuando la entiendes. Una buena forma de entenderlo es prestando atención a cómo los programas de modelado en 3 Dimensiones funcionan, es exactamente el mismo proceso.

Imagina que la punta de tu lápiz es una hormiga y que con ella vas recorriendo la superficie, imagina que estás tocando la superficie del objeto: si la forma tiene pendientes, tendrás que subir y bajar con ellas, si la superficie es rugosa, tu línea será irregular y deberá responder a esos cambios de nivel y terreno.

Si aun así te cuesta visualizarlo, imagina que toda forma que dibujas está compuesta de líneas que definen el volumen. Puedes “inventar” la forma de algo usando estas líneas, como si recorrieses la superficie que deseas, tocando el objeto con tu lápiz. No pienses en medidas ni en si la perspectiva es precisa o no, simplemente descubre que puedes jugar con la forma a tu gusto y describirla mediante líneas.

He hecho varios bocetos rápidos para intentar aclarar esta idea (cuando tenga más tiempo mejoraré la calidad de las imágenes). Fíjate en cómo la misma técnica de la hormiga se aplica a todos ellos, sea cual sea su volumen o dimensiones, una simple esfera o una cabeza humana. Presta atención al recorrido que hace la hormiga (en líneas discontinuas) y cómo este varía según varían las dimensiones y la forma del objeto:

haz click para agrandar

Ahora te toca a ti. No te desmotives si no lo consigues al principio, para mí también es difícil y es algo que tengo que practicar mucho, mucho más. Una buena práctica consiste en que cada vez que mires a una persona o te fijes en un objeto, trates de imaginar tu lápiz recorriendo su superficie. Me encantaría ver tus propios intentos de ser una hormiga, te animo a que hagas dibujos practicando estos ejercicios y los muestres en los comentarios de este post.  Si tienes algo que aportar o mejorar a esta explicación, ¡escríbelo también!

2 comentarios to “Antes de empezar: como entender el dibujo (2)”

Trackbacks/Pingbacks

  1. Antes de empezar: sombreado básico, hatching (1) « DIBUJO 101 - febrero 28, 2012

    […] Antes de comenzar a hablar sobre la técnica del sombreado, si no has dibujado antes o te cuesta visualizar las cosas en tres dimensiones, te recomiendo que leas los dos primeros artículos sobre dibujo básico: como entender el dibujo y entendiendo la forma. […]

  2. DIBUJO 101 - marzo 3, 2012

    […] después de dos artículos aburridísimos y teóricos sobre cómo entender el dibujo y un humilde y básico análisis de la forma, voy a intentar escribir sobre algo que a muchos les interesará: cómo dibujar la cabeza humana. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: