Aprendiendo a dibujar: por qué es importante estudiar

25 Mar

Aprender a dibujar es un camino lento y sacrificado. Es algo que ya he asimilado.

Quizá sea cosa mía, tal vez soy muy autoexigente, pero cuando yo hablo de aprender a dibujar no me refiero a ilustrar viñetas de periódico con sátiras sobre el político de turno (con todo el respeto del mundo a los dibujantes de viñetas). Hablo de tener un conocimiento profundo de la línea, el contorno, los tonos, la forma, perspectiva y color de los objetos. Me refiero a saber plasmar en un papel un objeto y hacerlo verosímil, dibujar algo que realmente exista en el papel. Y esto lleva mucho estudio y dedicación.

Podríamos decir que lo que yo busco conseguir es el segundo dibujo, y no porque me parezca mejor que el de arriba sino porque valoro más el proceso y el conocimiento que hay detrás de su realización:

mrDExArts DeviantArt

No obstante, existen dos caminos distintos que pueden ayudarnos a conseguir el efecto del segundo dibujo y alcanzar esa meta, a dibujar de manera verosímil. Me gustaría comentarlos y hablarte, desde mi humilde experiencia, de en qué consiste cada uno de ellos y cuál te conviene recorrer.

En mi opinión, existen dos métodos de dibujo: el observacional y el constructivista.

El método observacional consiste en utilizar referencias para ayudarte a recrear el objeto y copiarlas. Este es un método muy famoso y manido. Se utiliza para dibujar mil cosas distintas, y es muy útil pues nos proporciona toda la información necesaria para dibujar un objeto y copiarlo en el papel: su forma, color, la luz y cómo ésta incide en él, la escala, tamaño, etc. Las referencias pueden ser de tres tipos: fotografías,  dibujos ya realizados del objeto y la realidad exterior. Como puedes imaginar, cada uno de estos recursos tiene sus ventajas e inconvenientes.

1)      Las fotografías nos permiten modificar la apariencia utilizando software como Photoshop o el propio Picture Manager que trae el sistema operativo Windows. De esta manera podemos modificar el tamaño (si es demasiado grande o pequeña), hacer zoom (para prestar atención a detalles), aumentar/disminuir el contraste y el brillo (para acentuar las sombras, por ejemplo), pasarla a modo blanco y negro (de esta manera es más fácil decidir qué tonos del lápiz utilizar para cada zona), etc.

2)      Un dibujo ya terminado del propio objeto nos ofrece otro tipo de información, también muy útil. Por un lado, tenemos acceso a muchos de los detalles mencionados antes: tamaño, proporción, forma, etc (en caso de que el dibujo esté correctamente hecho). Pero por otro lado, también nos ofrece otra información útil como la forma en la que el artista en cuestión ha descrito el objeto, su estilo personal, la elección de color que ha hecho, el tipo de línea, etc.

3)      El tercer recurso, el natural, consiste en coger el bloc, el lápiz y sentarte delante del objeto en cuestión. Si se trata de un paisaje tendrás que sentarte en el monte y si se trata de una figura humana deberás asistir a una clase de dibujo con modelo o pedirle a alguien que pose para ti. Esto te da información real y más precisa imposible, pero también es cierto que dibujar así es complicado: no es lo mismo transportar de una foto (plano en 2 dimensiones) al papel (2 dimensiones también) que de una calle que tienes delante (con el movimiento de la gente, tráfico, cambios de luz constantes, etc) a tu bloc de bocetos. Este tercer método es más “auténtico”, “romántico” y gratificante, pero también puede ser más complicado y aterrador.

Obviamente,  utilizar referencias supone una ayuda bestial a la hora de dibujar. Sin embargo, tiene su gran inconveniente, un gigantesco PERO que puede ser más perjudicial que beneficioso. Recurrir a referencias e intentar copiarlas no te va a enseñar a dibujar. A corto plazo puede motivarte muchísimo pues verás que eres capaz de dibujar cosas bastante acertadas, pero a largo plazo te dejará en la estacada. ¿Por qué?

Primero, porque copiar no te enseña a crear. Quizá mires al torso de una mujer y veas miles de formas y sombras. Si las copias con exactitud y consigues el tono adecuado puede que tu dibujo sea casi igual que el original y creas que eres una especie de dios. Pero la realidad es que has copiado todas esas formas sin utilizar la lógica y saber cuál es su papel: desconoces las reglas que existen acerca de cómo funciona la luz, cómo afecta a los objetos y las superficies, cómo la perspectiva hace que algo se vea desde un ángulo o de otro y demás. Es cierto que copiar referencias también requiere de técnica y es un arte en sí mismo, pero te hace esclavo de ellas. Existen muchos artistas en internet que son capaces de recrear fotografías con un grado de realismo acojonante, aquí tienes un ejemplo:

Ancarthis DeviantArt

Ancarthis DeviantArt

A pesar de ello, estoy seguro de que si le pidiésemos a alguno de estos artistas que dibujasen, pongamos de ejemplo, un extraterrestre, y lo hiciesen de manera realista sin utilizar referencias, un sudor frío empezaría a recorrer su piel y hasta la mano le temblaría al sujetar el lápiz. ¿Por qué? Porque necesitarían una foto o dibujo de un alien para guiarse, lo cual no existe, habrá cosas que tendrás que dibujar de las cuales no existe referente real en el mundo. ¿Qué harán estos artistas cuando no puedan recurrir a referencias? ¿Qué fotografía utilizarías para dibujar lo siguiente?

gotgituey DeviantArt

Aquí es donde entran en juego todos esos libros que yo intento estudiar y la importante razón de por qué lo hago aunque me cueste: el método constructivista. Este supone justamente lo contrario al anterior. Dibujar de manera constructivista consiste en estudiar, sí, estudiar, por qué los objetos aparecen como los vemos en la realidad, y cómo esto se puede transportar al papel. Este método te enseña los fundamentos lógicos y racionales de cómo funciona el mundo para que puedas dibujarlo y recrearlo de manera realista. Un buen ejemplo sería el método para dibujar cabezas que comencé a escribir. En lugar de copiar rostros humanos lo que yo intento es aprender las piezas de las que se compone una cabeza para poder crear las mías propias y después personalizarlas. De esta manera mi abanico de posibilidades se multiplica y no necesito fotografías, todo sale de mi imaginación. Sabiendo cómo está formada una calavera humana puedo jugar con las proporciones e inventar la calavera de un orco, un animal inventado, etc.

Aunque existe un eterno debate sobre esta dicotomía, y quiero dejar claro que ambos métodos son arte, en mi opinión personal tiene muchísimo más mérito dibujar de cabeza e imaginar las cosas gracias al conocimiento previo que tienes de ellas. Es mucho más auténtico y gratificante, pero también es más difícil y tedioso. Podríamos decir que copiar referencias con el método observacional es como memorizar el contenido de un examen y escribirlo del tirón para aprobar. Seguir el método constructivista equivaldría a estudiar, razonar y realmente entender lo que estás leyendo para después poder explicarlo a tu manera y aplicarlo en otras ocasiones.

La gracia está en que, aunque memorizar también es una habilidad complicada, el 80% de los alumnos memorizan los exámenes y al día siguiente olvidan el contenido. Lo hacen muy bien durante el control pero pregúntales a la semana siguiente… y lo digo porque yo he sido uno de esos estudiantes. Memorizar tiene mucho mérito, y más cuando se trata de temas muy extensos o complicados, pero ¿de qué sirve hacerlo muy bien durante el examen si eso no te ha aportado nada ni has adquirido ninguna habilidad o conocimiento en el proceso? ¿Vas a tener que releer el temario cada vez que necesites recurrir a ese conocimiento?

Lo sé, este debate podría aplicarse al sistema educativo en general y no acabaríamos nunca de discutir. Mi objetivo no era enrollarme, sino que entendieses el funcionamiento de ambos métodos para poder utilizar lo mejor de cada uno en tu beneficio. Así que, ¿qué método es mejor? Pues, como con casi todo en esta vida, lo ideal es un equilibrio sano, ambos tienen cosas buenas y malas. Siguiendo únicamente uno de los dos jamás aprenderás a dibujar bien del todo.

Lo ideal es que estudies siguiendo el método constructivista para conocer las variables de la ecuación y utilices la observación para ver ejemplos prácticos de cómo estas variables interactúan entre sí. Es decir, aprende a descomponer una cabeza en piezas básicas y cuando sepas construirlas utiliza fotografías y modelos para ver cómo estas piezas se colocan de manera correcta y armoniosa, para perfeccionar tu método. Esto es lo que yo intento hacer y de momento me funciona. Primero estudio las reglas básicas, y más tarde veo ejemplos ya hechos para analizarlos y ver cómo estas reglas se cumplen. No estoy diciendo que utilizar referencias sea trampa o esté prohibido, sino que las referencias deben servir como ejemplo de lo que has estudiado.

Como decía Vilppu, no mires el modelo, analízalo. Y llevaba toda la razón del mundo.

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